15.11.05

No lo intentes...

No intentes enamorarme, ¿para qué? Muchos como tú lo han intentado, fracasando en el intento.

Me sé de memoria todas tus mañas, tus tácticas, tus manías. Río con mis amigas a la hora de comida al adivinar con éxito tu próxima jugada.

¿Crees que jugarás conmigo? Adivina de nuevo. Te conozco, he visto tu mirada, el vacío de tu alma. Además…

Mi corazón no puedo dártelo, hace tiempo que se fue siguiendo a alguien… a alguien más inteligente, más extraño, a alguien que si fue capaz de sorprenderme, de tomarme de la mano y no soltarme jamás… a tal grado que mi sombra me ha abandonado y le sigue, fundiéndose a la de él…

Y le espero aún, aunque sea absurdo, le espero porque sé que volverá, quizá con otra forma, otra cara, tal vez incluso otro nombre, otra voz… pero la misma esencia, esa que me vuelve loca, que me llena de un insomnio revitalizador… y sabré que es él pues traerá consigo mi sombra, haciéndome completa de nuevo, brindándome lo eterno de lo efímero…

Así que no intentes enamorarme, ¿para qué? No eres tú… no pierdas tu tiempo.